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martes, 28 de agosto de 2012

DIQUE PARA ABRIGARSE DEL FRIO

Se necesitaban acallar la fuerza del mar para conseguir un fondeo mayor para sus barcos. Gracias a ello, el puerto de A Coruña se convertiría en uno de los más importantes de España referente al tráfico tanto de pesca fresca como de crudo. Lo que Ramón Iribarren (diseñador del dique) nunca podría sospechar es que su obra pasaría a formar parte de uno de los rincones favoritos de muchos coruñeses. Hablamos del dique de abrigo (imagen 3D).

Barrié de la Maza dicen que se llama. A veces, los nombres dan mucha consistencia al continente que representa mas, por la trascendencia del personaje en cuestión, el dique se le queda corto a este singular personaje por las múltiples facetas que lo encumbran (según quién lo nombre).

domingo, 27 de noviembre de 2011

LE LLAMABAN MON, MON VASCO


Desapercibidas quedan muchas historias que guardan recelosas las ciudades. Cerca de la torre se eleva, cual bloque de cemento impoluto, la memoria de un escultor. Nuestro confidente Gregorio Rocamonde nos avisa que a través de sus oquedades se vislumbra la figura bella de nuestro patrimonio de la Humanidad. Solo tienes que saber colocarte y verás como si contemplaras un cuadro, la eterna figura de nuestro amado faro ¿Os atrevéis a descubrirlo?

domingo, 23 de octubre de 2011

MIRANDO AL MAR

Este es uno de nuestros RINCONES favoritos. Desde aquí, escuchando el arrullo de las olas, pensamos en los casos que han de venir. Algunos lo hemos resuelto parloteando tomando café que, gustosamente, deleitamos mirando la costa que se insinúa a lo lejos. Cerca como está del Castillo de San Antón, a veces, nos acongojamos un poco, un poco por la historia que guardan aquellas piedras lavadas por el ir y venir paciente del mar. A la izquierda vemos el puerto deportivo y también barcas viejas de pescadores antiguos que todavía desafían estos tiempos modernos. La mescolanza de lo que se ve lo moldea el cielo gris de invierno o azul de las primaveras; y el viento que suele ser compañero constante en este lugar, nos enciende el corazón por ver en sus ramales, la aventura que esconde el viaje de sus moléculas. Como un detective más. Sopla el mar. Sopla el viento. Sopla la vida en este RINCÓN.